25 de octubre de 2010

SER

Así funciona
la Tierra gira y amanece
vienen las gaviotas y cualquier otra ave
a descubrir la aparición del Sol sobre el horizonte.
El gallo canta anunciando
desde mucho antes que aclare la noche
la llegada del nuevo día.


Así funciona
cuando la brisa es brisa
suave y fresca
huele bien.
Acaricia la piel que da gusto sentirla.

Así es como esto funciona
amanecer, contemplar
la Tierra gira
la vida se mueve
se genera y regenera.
Echarse con la mente calma
como es
como debería ser.
Natural
como un batir de alas
como el ladrido de un perro
o el cantar del gallo.
Como las olas
las del mar o las de un río.
Amanece
o cae la tarde
o la lluvia
brilla un relámpago.

Así funciona.

Así es como intenta explicarlo nuestro reflejo, cansado. El que nos llega cuando no queremos ver. Cuando no queremos parar ni a respirar. Por eso ahora, respiro.
Inmóvil.
Con el dolor de un humano que deshumaniza todo lo que lo rodea. Pero encontrando la calma que la propia vida intenta mostrarme que existe. Porque la vida es calma, es goce. Quizá algún día sufra menos hasta a la propia muerte. El día que el goce natural de la vida me llegue y sea uno con él, ese día la muerte me resultará parte de la vida. Realmente lo veré.

Porque esto es lo que es.















Un movimiento circular, una rotación, un solo movimiento que nos encuentra en el mismo momento de goce que el de ayer. La vida como parte de la muerte, y también al revés.

Así funciona.
Así es.

13 de agosto de 2010

DIEZ

Un encuentro así
donde el tiempo no cuente
los años, la realidad, ni mañana.
Pero mañana siempre cuenta
y los finales parecen eternos
aunque algunos finales se van con una sonrisa
dejando huellas que volverán.
Y cuando vuelve un final feliz
es como un presente constante
su recuerdo deja sensibilidad.

Un encuentro así
sin rechazar ninguna caricia
sin mezquinar ningún gesto.
Dos buenos amantes
riéndose
escuchándose.

27 de junio de 2010

San Juan

Se dice que las hadas españolas suelen tener especial predilección por la Madrugada de San Juan. Es considerada la gran noche del amor, los oráculos, la adivinación y la fertilidad. Desde tiempos prerromanos se han realizado en España diversas celebraciones, en las que el fuego, en forma de hogueras o luminarias, juega un importante papel. Se ha interpretado que con esta acción se pretendía "dar más fuerza al sol" que, a partir de esos días, iba haciéndose más "débil", ya que los días se van haciendo más cortos hasta el solsticio de invierno.

Encendió una chispa que cambió su mundo a la mitad. Ella se quedó en la mitad que quedó dentro. La otra, se hizo hielo por fuera del calor. Una lengua amarilla, ardiente, flameaba al compás del viento, que la avivaba aún más. Fue en la orilla de un mar azul, negro en aquel momento por la noche que se caía una vez más. Imagino que sus manos eran frías y sus pestañas color marrón. Presiento que había silencio en los muros del viento.

El fuego trae luz. Es en aquella noche que la leyenda vuelve esperanza las ilusiones tontas. Y es en la órbita de esa ronda invisible, donde se unen los mundos, de un mismo mundo, fraccionado, devastado.


Cuenta la leyenda que en la madrugada del día de San Juan, solía aparecer una dama muy blanca con el pelo muy largo y rubio, al pie de la cueva de la Camareta, a orillas del camino de la Junta de los Ríos, sentada en una piedra y peinándose con un peine de oro, preguntándole, si alguien pasaba por allí, sobre qué le gustaba más, si el peine o ella. Dicen que en cierta ocasión pasó un pastor y al hacerle la pregunta éste respondió que el peine, exclamando ella: ¡maldito seas, que por tu culpa seguiré encantada!


Una noche en la que las hadas quieren ayudarnos a quemar. Quemando, o aunque sea reflejando el fuego en nuestras pupilas, dejamos que cierta magia renueve la noche. Imagino el fuego iluminando su rostro, tan mio, tan lleno de nosotras.


Y un mundo que nos separa, pero una leyenda que nos une, en la noche de San Juan.

20 de mayo de 2010

SALIR SALIR SALIR


Irme sola como lo que es
como lo que somos
borrarme de la vida de los demás
que es como borrarse de la vida de uno mismo.

Vivir en soledad

Salir del ruido
entrar en donde no haya presión
no jugar más
pero seguir creciendo
madurar los años biológicamente
sin más

Salir salir salir.
Gritar
nadie escucha
no entran las verdades en los oídos humanos
aunque estamos llenos de verdad
nos brota por los poros

Vivir practicando la vida
pero siempre sigo el manual
y éste es el rincón que he creado
tan doloroso
tan amoroso
sensible en la medida que ya no se mide

Tengo que desaprender el manual
no echar culpas
ni cargarlas
sonreírle un poco más a los fantasmas
y dejar de querer estar en su lugar.

O tengo que salir
escaparme cuando me duela la vida
para poder seguir viviéndola
sin más.

14 de marzo de 2010

DISFRUTAR


Hubo un momento en que el sueño dejó de soñarse. Los pasos iban y venían por el piso nuevo de anécdotas. Se estrenaban ruidos, olores, decisiones.
Hubo quien cargara con el peso de lo supuesto. Arrancaba la piel gastada, pero bien adherida en su cuerpo. Hay que imaginarse realmente a un alguien arrancándose la piel. Porque para quien no lo haya visto alguna vez, así fue como ocurrió.
Cuando el mandato es la opción en lugar de lo evitable, se despiertan en el corazón huidizo de dictámenes, las alarmas que reaccionan el circuito sanguíneo que da calor con su torrente, a los más puros sentimientos. Así es como el mandato no le gana a la pulsión. Lo simple se descubre como lo natural. No hay más que decisiones hacia una misma dirección, que es la de quien decide. Se van, de a poco los miedos, esos que torturan hasta generar fisuras en las venas. Entonces, la sangre se va de su curso, nos quedamos hambrientos de nuestra propia pulsión.

Y nos detenemos.

Hubo un encuentro, un reflejo. Y en esos ojos encontrados nació el espacio para contemplarlos.
Hubo un paso. EL paso. Hubo lágrimas.
Hubo poesía. Y para las almas que reencuentran su poesía luego de tantos mandatos, las señales de la magia se tornan tan livianas y placenteras, como la vida misma que gira para lucir su cara de luz.
Hubo una mañana, la primera que amanecía en el torrente de su sangre. Hubo una poesía hecha canción. Y estuvo la marca de un ángel y su magia despertando en algún umbral, para llegar con la brisa hasta los acordes de esa mañana.
Hubo un momento que desconectó el reloj sus agujas. Que trajo una imagen de lo simple, de volar.
Hubo un momento que bautizó de magia aquel comienzo.
Hubo un momento que fue poesía.

Y disfrutándolo, sonrió.

24 de febrero de 2010

CENTINELA

El reflejo de una marquesina sobre la ventanilla del colectivo. Una noche más de nostálgica Buenos Aires. De soledad.
El reflejo se deforma a la par que avanza el tránsito y conforme las ondulaciones del vidrio. El rojo predomina. La sangre. Pasión.
Los tubos encendidos hacen un ruido imperceptible en el barullo de la avenida. Pero es algo así como bzzz…bzzz… ya nadie lo escucha. La gran manta de asfalto no volverá a quedarse muda por mucho tiempo. Quizás hasta alguna vez fue blanca y hoy todo lo cubre el gris. Pero seguro alguna vez fue tierra, lodo, gusanos, vegetación. Justo donde se ha detenido ese ómnibus de dos pisos, hubiera plantado mi naranjo en flor. Como el tango. El que se escucha tanto como las bocinas desafinadas. Como el tango, andar sin pensamiento. Amar, partir.
El rojo predomina, como la sangre que llena de oxígeno al corazón. Y el pensamiento que se ha ido para hacer de mi sueño una canción, se encuentra en el punto infinito de la distancia, con el corazón que grita en medio de tanto cemento, bocinas, aceras ventanas, bzzz…bzzz… y vuelve circular a la punta del obelisco. Centinela de la soledad que gira a su alrededor.

12 de febrero de 2010

EN TUS MANOS

Una poesía en tu honor
para quitarte de la mente
borrar tu sonrisa
borrar tu mirada.
Porque vuelas tan alto
que me cuesta alcanzarte.
Aunque quizá no se trate de alcanzarte
sino de compartir.
Y yo quiero compartir.


Llegar hasta donde se esconde el Sol
bajar donde nace la ola en el mar
subir donde se infla una nube
dormir donde un relámpago se encendió.
Salir de las palabras
y convertirlas en acción.

Una poesía para curar la pasión
para exorcizar el deseo
borrar tu aliento
borrar tu piel.
Porque en un pantano de ansiedad me ahogo
y se me hace tan difícil no soñar.
Aunque quizá no se trate de no soñar
sino de disfrutar el proceso.
Y yo quiero disfrutar.

Llegar hasta donde se esconde el Sol
bajar donde nace la ola en el mar
subir donde se infla una nube
dormir donde un relámpago se encendió.
Salir de las palabras
y convertirlas en acción.

Una vez más
desvelo mis noches en una canción
y me pierdo en las manos
que transforman lo que digo.
Tu misterio
y la alegría del encuentro
me trajeron a este poema
que en tus manos
sería canción.

4 de febrero de 2010

Nada más

Fuera de lugar y mucho más allá. Una vuelta por el paraíso que se relaja y aparece en un próximo soñar.
El intento de detener el tiempo es tan frágil como la arena escurriéndose por entre medio de los dedos. Y cada instante de tiempo detenido es el cuerpo diminuto que se terminó. O que volvió al río, con el último brillo del Sol.
El tiempo no pasa ni pesa en el lugar del mundo donde se pone el Sol. Donde la calle oscura no es peligro. Donde el día despierta perezoso, secándose el rocío. El lugar del mundo del silencio para descansar. De la silla en la puerta, conversando sin más.
Detener el tiempo. El tiempo que dejé atrás. A la vuelta lo retomo en el lugar donde está. Y es tan oscuro el camino, tan quieto, que más que miedo, me quita las ganas de soñar.
Frenar el tiempo en la orilla, frente a un río o a un mar. No contar los minutos, no medir. Frenar el tiempo que quedó atrás o quizá sin pausa, hacerlo parte de este paraíso donde me da gusto estar.
Frenar el tiempo y salir a caminar. No contar las distancias, no acelerar. No adivinar lo que vendrá, ni suponer lo que no pasó. Frenar el tiempo anterior, que no hace más que condicionar el recorrido del Sol.
Frenar el tiempo y quién me ayuda a volverlo a arrancar. El regreso se torna muy pesado. El paraiso me ha endulzado tanto (aunque con silenciosa soledad) que me lleva al punto cero, bajo cero, nada más, nada de aquí en más.
Frenar el tiempo o dejarlo andar a la par de este viejo y nuevo intento de renovar.
Nada más, nada de aquí en más. Y ahí me quedo en la orilla, viendo escurrirse la arena, tan frágil, como el tiempo que se va.

31 de diciembre de 2009

Balance

Este año cambié de década: me llegaron los 30 y con ellos, me llegó la sorpresa de no encontrarme en el lugar que alguna vez soñé podría estar. Aprendí entonces, a ver el vaso medio lleno y a no arrepentirme. Este año trabajé mucho y también tuve la incertidumbre de que podría dejar de hacerlo. Fue un año de cierto despertar general. Encontré a mi alrededor que muchas de las ideas que venía barajando, eran compartidas en muchas partes del mundo. El mundo... este año creo que se generó una conciencia un poco más sabia, menos demagoga. Hice yoga. Y me vino bien. Discutí con mis padres y mi hermana; también nos alegramos, y creo que justamente por todo eso, es que rearfirmo el amor que siento por ellos y comprendo que son los seres más importantes en mi vida. Hice buenos lazos con mis compañeros de laburo, con algunos, claro, y ellos sabrán sentirse aludidos. Hay otros que se fueron, o los fueron, y que los extraño todavía. Conocí gente. Reencontre muuuuchas personas por el facebook. Sigo feliz con mis amigos, esos que saben que lo son. Lloré. Mucho. Pero aún no me seco, así que... Igual trataré de reirme más este próximo año, de no hacerme tanto problema. De ponerme en primer lugar, siempre. Escribí. No mucho, pero volví a participar de la publicación de un libro en cooperación (no comenté con nadie de esto todavía). Sigo rearfimando que mi arte es la escritura, donde salgo de mi, exorciso algunas ideas que a veces me hacen mucho ruido en la cabeza. Aunque pensé en hacer algo relacionado a la actuación... Ya veremos. Me subí a un avión este año! Que maravilloso volar otra vez! Conocí Salta e hice el Tren de las Nubes: con lo del tren, puedo decir que cumplí uno de mis sueños. Fue emocionante asomar la cabeza por la ventanilla a los mas de 4000 mts de altura y sentir como temblaba de frío. Le saqué provecho a estas redes sociales, como Facebook. Aqui me tienen, sin sentirme una facebookdependiente, me gusta andar por acá, poner y mirar fotos. Saber de qué va la vida de algunos, aunque sea por algunos comentarios. Será que me globalice un poquito este año? Un poquito, nada más. Parece que bajé de peso. Por lo menos ahora a fin de año, el pantalón de mi uniforme me queda super grande, pero el analisis de sangre que retiré hace una semana, dice que tengo el colesterol alto.. ufff. Estuve bastante en contacto con mi prima Jackie. Extraño no tener sus abrazos y su mirada un poco más al alcance. Pero nos contenemos tanto con las palabras, que creo que no pareciera que hace dos años fue el adios en Ezeiza. Siempre pienso en ella y se que estamos conectadas. Otro año más en el que agradezco haber reconstituido el lazo con ella. Estuve en contacto con la frescura de los niños este año: con los de mi familia y con los de mis amigas. Y recibí con mucha alegría a Julieta, que fue tan deseada. No salí mucho, hice poca vida social, a lo que realmente me gustaría. Es cuestión de hacerlo, lo sé. Espero lo arregle el próximo año. Seguí estudiando inglés y reafirmando que me teacher es genial. Me dejó tarea para las vacaciones, pero me encanta como se ocupa en enseñarme (soy re buena alumna, no?). Le agregué mas palabras y fotos a mi blog. Está buena esa sensación de publicación inmediata que te genera subir los textos ahí. Sigo tan sensible como los últimos años, sobre todo en esta época del año. Y me acuerdo de la gente que quiero y deseo que la vida no deje de darles satisfacciones y enseñanzas. Porque aprendí que lo de frustarse pasa por uno mismo, por cuánto dependiente somos de una ilusión. No hay que dejar de soñar y hay que saber que los sueños se alcanzan de la forma menos planificada. Hoy encontré una nota con una frase que un amigo me escribió una vez: "Life is like a box of chocolates. You never know what you're gonna get."
Termino este año con un proyecto de cambio. Con la frente alta, sin dejar de emocionarme en cada abrazo, pero respetando mi forma de ser y de tomarme la vida. Balanceando, trabajo nada sencillo, pero gratificante, para poder vivir más livianos. Feliz 2010 para todos!

27 de diciembre de 2009

POR QUÉ SE EXTRAÑA

¿Por qué se extraña?
Porque en el vacío no se escucha igual, ni mejor.
Porque lo que termina está bueno que pueda volver a empezar. Porque es una eterna fantasía, lo de que se puede volver el tiempo atrás.
Y entonces se extraña.
Se vuelve uno impotente.
Porque en el recuerdo no está el sabor de una sonrisa, ni la frescura de una mirada. En el recuerdo no huele como olía en aquel lugar.
Cuando se extraña el único deseo es hacer un acordeón con la línea del tiempo, para poder acercar el pasado hacia el hoy y vivirlo de nuevo.
Porque se extraña cuando lo que fue, nos trajo magia, pero esa magia de la que nunca descubrimos el truco. Se extraña después de haber sentido que la magia iba a ser eterna.

¿Por qué se extraña?
Porque no nos gustan los cambios, aunque los promovemos. Porque tenemos nostalgia y nos gusta saborearla, aunque sea por un tiempo.
Porque fuimos inocentes y no queremos dejar de serlo. Porque están los que apuestan para toda la vida, o a largo plazo por lo menos, y creen que podrían jugar otra partida.
Hay veces que extraño el vientre materno, porque no he podido encontrar aún mejor protección.
Y cuando no se concibe el hecho tan irreversible de la muerte, se extraña la vida que ya se vivió.
Porque lo que termina está bueno que pueda volver a empezar.
Porque es una fantasía eterna, lo de que es posible volver el tiempo atrás.